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2/6/1959 . Entrevista a J. A. Ramos sobre la situación política en 1959 por Carlos Strasser


Según es sabido, la III República imitó a la Revolución del 89 únicamente en esto: a la izquierda se sentaban los parlamentarios partidarios "del progreso", palabra frecuentemente usada por retardatarios; y a la derecha del hemiciclo reposaban los sólidos propietarios del Mediodía, los hombres del comité Des Forges, los bandidos de la alta finanza, los abogados de las "fuerzas vivas", los periodistas remunerados por su venalidad activa y, en general, aquellos representantes de los sectores reaccionarios más calificados de la Francia posterior a la derrota de Sedán. La "progresividad" de los parlamentarios sentados "a la izquierda" era, por supuesto, muy relativa, pero respondía pese a todo a las tendencias ideológicas del proceso histórico. Los dreyfusistas se ubicaban por lo común a la izquierda, lo mismo que los laicistas, en la belle époque de los grandes debates.

A la droite, descansaba el mundillo más bien sórdido de los terratenientes o grandes industriales, para los cuales la Revolución era un mito lucrativo, frecuentemente desagradable y, en todo caso, un patriótico exceso, felizmente hundido en el pasado. De esta escuela procedían los "derechistas" que en la Tercera República sufrían nostalgia del viejo régimen; de sus o1as raleadas nacieron, luego de Barres, los ardientes partidarios de un nuevo rey, congregados por la verba de Maurras. Y de esa derecha, naturalmente, creció la contramarea fascista de los "Camelots du Roi", y de los "Cagoulard". Pero esta clasificación puramente francesa de los partidos políticos modernos, sirve de muy poco para la comprensión de los problemas en los países coloniales, semicoloniales o "subdesarrollados", como dice discretamente la ONU. Progreso o reacción, revolución o contrarrevolución, izquierda o derecha, tales son los rótulos corrientes, claros para todo el mundo, en las viejas metrópolis. Allí se sabe que dentro del campo de la izquierda pululan todos los matices, reformistas o revolucionarios; y dentro de la esfera de la derecha, coexisten desde el catolicismo mundano de Mauriac, hasta los partidarios frenéticos de los progroms y las "cámaras de gas".
En América latina el asunto es más complicado. La Argentina, como provincia de Europa, recibió totalmente confeccionado un esquema económico y político al que debió resignarse. La introducción de artículos manufacturados e inmigrantes, así como la destrucción de la vieja economía precapitalista y la subyugación del criollaje, señor del país reducido a la condición de paria del terrateniente o del chacarero, fueron los fenómenos visibles de nuestra historia económica. El imperialismo creó asimismo una superestructura política y jurídica correlativa. Aniquiló al partido Autonomista Nacional de los tiempos de Roca y lo transformó en ese paquidermo senil y cínico personalizado en diversas épocas por Marcelino Ugarte, Matías Sánchez Sorondo y Manuel Fresco. ¡El partido de Adolfo Alsina, de Yrigoyen, de José Hernández!

Para los que tienen una visión puramente estática, cristalizada e inerte de la historia, esta ruina del autonomismo bonaerense continuará siendo un misterio inescrutable. Pero lo cierto es que el imperialismo no sólo remodeló a su imagen y semejanza a los partidos clásicos, sino que también intuyó en la creación de los partidos nuevos. El sistema de colonización impuesto por Gran Bretaña en la Argentina promovió la creación de una sociedad cerrada y jerarquizada. En ella coexistían desde el club del Círculo de armas hasta el peón riojano de pata al suelo, desde el cipayo de apellido tradicional venido a menos, como el grotesco "Sir William" (Guillermo Leguizamón) presidente local de los ferrocarriles ingleses, hasta el impoluto doctor Juan B. Justo, campeón del librecambio y enemigo de la industrialización.

Porque la importación de mano de obra europea creó un proletariado de originales características: si los gerentes de los ferrocarriles eran ingleses, los trabajadores de los transportes eran en su mayor...continua



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