Creo que esta es la reunión más importante que ha hecho nuestro movimiento desde sus orígenes. Ustedes me van a perdonar si con frecuencia en este relato hablo en primera persona. Debo ser uno de los últimos "tatú carreta" que quedan de la generación que inició este punto de vista en la Argentina. Por eso es poco menos que imposible que omita lo que Flaubert llamaba el odioso “moi”, el “yo” es odioso. |