facebook  facebook  
    home   novedades   colaboradores   contacto
 
 
 
 
 




 
 


7/1/1952 . AMERICA EN LA ENCRUCIJADA por Victor Almagro

nental nacieron algunos Estados-tapones, y tambin a fines de siglo, una colonia de habla castellana, Puerto Rico. Los Estados ms fuertes, a ejemplo de Mxico, Brasil, Chile y la Argentina, sufrieron asimismo la presin, el chantaje y la intimidacin de los grupos imperialistas, que llegaron en algunas ocasiones a una plena intervencin armada, o a elaborar planes en el aire, en otras. Pero la segunda guerra mundial, que no ha concluido sino cambiado de frente, origin poderosos movimientos nacionales en todo el continente. Testimonio de su fuerza ideolgica son las ideas expuestas por Descartes en el artculo del 20 de diciembre, que marca otro jaln en la toma de conciencia de los pueblos latinoamericanos.

El ABC, punto de arranque

Ni Argentina, ni Brasil, ni Chile aisladas pueden soar con la unidad econmica indispensable para enfrentar un destino de grandeza. Unidos forman, sin embargo, la ms formidable unidad a caballo sobre los dos ocanos de la civilizacin moderna. As podran indicar desde aqu la unidad latinoamericana con una base operativa polifsica con inicial impulso indetenible. Estas palabras de Descartes sitan el eje poltico del primer paso. Es una idea que entra plenamente en la realidad objetiva de nuestros pases, cuya integracin econmica los convertira en la plataforma indispensable para una poderosa federacin continental ulterior.

La hora de Amrica Latina

El desplazamiento de las relaciones de poder entre grandes potencias imperialistas ha originado una nueva situacin para nuestro continente sur. La nacin imperialista clsica, que controlara virtualmente grandes sectores de la economa y la poltica latinoamericanas fue Gran Bretaa. Su poder mundial se ha hundido en el pasado, sobre todo en Amrica Latina, en Asia y en ciertas partes de Medio Oriente. La declinacin britnica permiti al imperialismo norteamericano realizar la tentativa de recoger la herencia imperial en su propio beneficio. Desde el siglo pasado Estados Unidos consideraba a los Estados de Centro y Sudamrica como su dominio natural, fuente de materias primas y reserva estratgica. La posicin predominante conquistada por esa nacin en la poltica internacional y la perspectiva de una prxima guerra, arrastrara a nuestros pases en la siniestra marcha blica. Otro rugiente imperialismo, nacido en Mosc, y avanzando misteriosamente, amenaza con salvarnos del otro.
Pero la hora de Amrica Latina ha sonado. El baqueano de nuestras llanuras intuy que ms tarde o ms temprano, las cosas llegan: El tiempo no es ms que tardanza de lo que est por venir. Ciento cuarenta millones de latinoamericanos deben elegir. Descartes ha llamado a la realidad a los estadistas y stos han recibido la deslumbrante verdad como una pedrada. No la esperaban. La comentan. La niegan. La aplauden. Entonces existe! Mientras tanto el destino est aguardando a los pueblos que Descartes despert con su voz de profeta.


Artculo Publicado en el Diario Democracia
Edicin del lunes 7 de enero de 1952. Pg. 1


Página 2 de 2

 
 
Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego
Rodríguez Peña 356 - CP (C1020ADH) Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina - Teléfono: +54 11 4371 6226